Placeres en Split

La mirada se nos fue directamente al núcleo histórico de Split con El Palacio de Diocleciano que, por supuesto, es Patrimonio Mundial por la UNESCO. Es el principal atractivo de la ciudad y nos gustó tanto que nos quedamos dos días callejeando en él. Paséalo entero y, si crees que ya lo has hecho, desconfía de ti mism@ y date una última vuelta completa porque seguro que te dejas algo que todavía te puede sorprender aún más. 

Entrar al recinto del palacio es totalmente gratuito pero para entrar en la Catedral de San Domnius y al Templo de Júpiter sí que hay que pagar entrada. Si sólo vas a estar un día, te recomendaría que hicieras primero el paseo completo por toda la zona gratuita de este conjunto y centro histórico y luego decidieras mejor qué ver en profundidad. No es porque no merezca la pena sino porque en Split puedes tener una estancia super agradable visitando su historia a través de todas los monumentos y edificaciones antiguas, con un guía ó un free tour, pero también puedes pasar mucho tiempo sin hacer gran plan turístico pero experimentando mucho la vida que hay ahí dentro. 

Dalmacia era una de las provincias más importantes del Imperio Romano y su capital era Salona (una ciudad muy cercana al norte de Split, la que visitamos antes de venir aquí y que conserva ruinas de su anfiteatro). En Salona nació Diocles en el s.III a.C., en el seno de una familia humilde pero éste prosperó a través del ejército hasta tal punto que terminó siendo el Emperador Diocleciano.

Cuando estaba envejeciendo decidió abdicar y retirarse a unos campos ubicados justo al sur de Salona, donde mandó construir un enorme palacio para disfrutar de sus últimos años de vida. Aquí estuvo el inicio fundacional de Split.

A lo largo de la historia Split ha pasado por muchas manos, sobre todo venecianas. Y finalmente Croacia declaró su independencia en 1991. Hoy en día Split es la capital de Dalmacia, la segunda ciudad más poblada del país después de Zagreb y cuenta con uno de los principales puertos.

El palacio consta de cuatro puertas. Nosotros te recomendamos entrar por la Puerta de Oro (Golden Gate) es la más grande, se encuentra en el norte y es la que tiene más historia y ornamentación. Fue la entrada de los emperadores. 


Justo en frente de la Puerta de Oro está la estatua más grande de Croacia, hecha de bronce y de más de 8 metros de altura. Se trata de Grgur Ninski que fue un importante obispo (un héroe en el país) que vivió durante el siglo X y se encargó de defender la lengua croata ante el Papa y la Iglesia Católica, pidiendo permiso y exigiendo el derecho de poder leer en croata las misas en vez de hacerlo en latín porque muchísimos adeptos locales no entendían nada.  Se dice que si tocas su dedo gordo del pie tendrás buena suerte. Y sí, nosotros también caímos y así lo hicimos.

La Puerta de Bronce está en el lado opuesto, es decir, en el lado sur del palacio y se abre directamente al mar. La Puerta de Plata conecta directamente con las zonas de mercado. La Puerta de Hierro fue originariamente por donde accedía el servicio militar al palacio. A través de cualquiera de estas cuatro puertas vas a llegar a la maravillosa plaza central, Peristilo.

En varias calles de este palacio se rodó parte de la cuarta temporada de Juego de Tronos y tienes acceso gratuito a ellas. Incluso puedes encontrar aquí el Museo de Juego de Tronos y si eres un auténtico fan (no es nuestro caso) te aconsejo que compres la entrada con antelación para que tu disfrute se haga realidad ;) Además también tienes a 20 minutos en coche la Fortaleza de Klis donde se rodó la liberación de los esclavos por parte de Daenerys Targaryen. ("La Dragonis" como yo la llamo) Nos acercamos a Klis y mereció la pena.

También es un must pasear por los sótanos de Split que actualmente están llenos de vida comercial para turistas y puedes acceder a ellos desde la plaza del Peristilo. Estos pasillos subterráneos son los complejos antiguos de este tipo mejor conservados de todo el mundo. En el pasado, la función inicial de los sótanos era la de elevar los apartamentos imperiales a la planta superior y también eran zonas de almacenamiento del Palacio. Y en la ficción es donde Daenerys Targaryen guardaba sus dragones. 


La Plaza de la Fruta también merece una mención aparte. En el centro se encuentra la estatua de Marko Marulic considerado el padre de la literatura croata. La escultura fue realizada por Ivan Mestrovic que es uno de los escultores más prestigiosos del país. La plaza recibe ese nombre porque antiguamente se vendía fruta en ella. También verás en ella una torre veneciana octogonal del s. XV que ofrece un juego de luces precioso de ver al natural, además de la fachada barroca del Palacio Milesi.

La heladería más famosa y con mejores valoraciones de Split es la Heladería Emiliana pero yo te añadiría encarecidamente que probaras este helado de tarta de queso y pistacho que está en la heladería de esta misma Plaza de la Fruta.

Por la noche volvimos a pasear y a sentir la magia del Peristilo sin gente. Nos acercamos a la Plaza de la República rodeada de edificios neo-renacentistas y terracitas estilosas (a los dos nos recordó muchísimo a la plaza de San Marcos en Venecia). Ambos lugares son ideales. Para sumar más belleza aún, la plaza está abierta al mar por el lado sur.

Un paseo marítimo siempre es un acierto así que el de Split no podía ser menos. ¡Estuvimos tan a gusto aquí que decidimos quedarnos otras 24 horas más! :)

Por cierto, en el paseo marítimo puedes montarte en un barco y ver el atardecer, coger un ferri y visitar algunas de las mejores islas cercanas como Hvar, Brac y Korcula. También puedes visitar la cueva azul croata si te apetece gastar 160€ por cabeza o 130€ por cabeza si la ves ahora en temporada baja y sin posibilidad de bañarte. 

Algo que sería imprescindible de ver en Split para mí es su barrio de pescadores llamado el barrio de Veli Varos y situado en la colina Marjan. Quizás la zona más bonita de Split, tras su casco histórico del Palacio. También es muy auténtica, refleja la vida más humilde, principalmente de familias pescadoras, y conserva muy bien el aire de la historia social moderna de la ciudad. Comimos en este barrio, tras un recomendación local fiable, en Konoba Varos (konoba significa taberna en croata) un par de platos locales que fueron vistos y no vistos: Peka y Pasticada. (Nosotros recomendamos la Peka de Pulpo pero sabemos que es una elección personal y "para gustos los colores"). Esta taberna tenía muy buena relación calidad-precio y estaba llena de autóctonos.


Además desde este barrio - que empieza en cuesta y termina en una colina - puedes encontrar varios miradores y todos ellos son espectaculares. De nuevo, te diría que son una visita obligatoria y también son ideales para bajar la comida. Así lo hicimos nosotros.



Sobre el equipo de fútbol de Split, puedo asegurarte que los croatas tienen auténtica pasión por el HAJDUK de Split, en casi todos los locales o paredes de la ciudad tienen el escudo pintado, esculpido, en pegatinas, colgado en marcos en las peluquerías, en las cocheras, con grafitis en las paredes "abandonadas", etc... Dejo aquí una pintura con el siluetado de la ciudad de Split donde nace el sol con los colores del equipo en los propios rayos de sol. Más que una pasión o un hobbie es un estilo de vida y una religión para muchos. (Recuerda un poco al forofismo futbolístico argentino).



Hicimos dos free tours en Split. Uno en inglés con un grupo pintoresco de personalidades alemanas y australianas principalmente, de esos a los que los españoles les parecemos como mascotillas o "pinipons graciosos". La guía era un crack, por cierto. Y al día siguiente hicimos el free tour en español con una guía local y una pareja adulta de chilenos.

Nos ha faltado contar más cositas interesantes - especialmente y específicas del palacio -  pero tampoco teníamos muchas fotos buenas de estos dos días. Lo importante es dejar claro que el núcleo histórico de Split es una visita obligatoria en Croacia ;) Y con muchas posibilidades de especial disfrute.

La última tarde-noche asistimos al Teatro Nacional de Split que es uno de los teatros más antiguos que sobreviven en Dalmacia y es super bonito. Merece la pena entrar y dejarte sorprender por su agenda cultural. Nosotros casualmente vimos y escuchamos "El Concierto de Aranjuez" por la orquesta filarmónica de Split. Una experiencia increíble, estuvimos felizmente musicales, además que fue una bonita casualidad y con toque de cercanía a España. Pagamos 20€ cada uno por este pedazo de evento y en este emblemático lugar.

Literalmente, aunque suene un poco moña, nos despedimos de Split con música y muy buena vibra en nuestros corazones.

¡Croacia, nos estás dando mucho!

¡Eslovenia, te recordamos fuertemente! ¡Eres TOP, jeje!

¡Bosnia, ansiamos conocerte! ;)


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