Be water my friend: Lago Bled y Lago Bohinj

De nuevo, madrugamos mucho para optimizar nuestro día, tanto de ocio y turismo como de quehaceres de autocaravana y profesionales.

La noche anterior llegamos hasta el pueblo de Bled para poder visitarlo al día siguiente. Normalmente solemos acercarnos a nuestro destino por la tarde-noche, dormir allí y así ser los primeros para verlo además de ganar tiempos. Es decir, nos quitamos gente, posibles colas o demasiado ruido y disfrutamos más nuestro tiempo de ocio y turismo a medida.

Bled es turístico pero no precisamente estos días. Y se encuentra a la orilla de un lago impresionante. El lago Bled es bellísimo, con más de 2000 metros de longitud y casi 1400 metros de anchura. Situado en un entorno pintoresco, rodeado de bosques y montañas. Tiene unos 6 kilómetros de perímetro, lo paseamos entero. ¡Hazlo! ¡Es muy gratificante, inspirador y un paseo que claramente desarolla la creatividad!







El castillo de Bled está en la orilla norte del lago, enclavado en un acantilado. Nosotros no pasamos a verlo que, por supuesto, es de pago pero sí subimos hasta él para disfrutar las vistas del lago desde tan arriba.



El lago también rodea la Isla de Bled, la única isla natural de Eslovenia. Es muy pequeñita con un par de edificaciones y la principal es la iglesia que se sube a través de 99 peldaños. Nos acercamos en barco hasta allí. Está muy bonito pero no es una visita obligatoria y te puedes ahorrar el barco. 

                                                                           

  

El lago es también super conocido entre los remeros por sus condiciones óptimas para practicar este deporte, y en él se han organizado Campeonatos Mundiales de Remo en los años 1966, 1979, 1989 y 2011.

Nos contaron que hay un festival en verano, concretamente el penúltimo fin de semana de julio, llamado "Bled Days and Bled Nights" donde la ciudad se llena de actividades, una feria de artes y artesanías, conciertos al aire libre... Cuando anochece, empiezan a salir barcos por el lago dejando velas caseras metidas en cáscaras de huevos para que se queden flotando en el agua. La verdad tiene pinta de que se lo montan muy bien en, con y alrededor del lago Bled. 

También nos acercamos por la tarde al lago Bohinj que es el más grande de Eslovenia. Es más salvaje, está al noroeste del país y también dentro del Parque Nacional de Triglav. No hicimos fotos ni pudimos pasearlo realmente porque empezó a llover muchísimo justo cuando llegamos allí. Pero merece mucho la pena verlo. Nos recordó a los lagos inmensos que vimos en Escocia hace ya un par de años.

¡Atent@s a nuestra siguiente entrada! Porque tenemos una información muy chula que compartir si tienes pensado venir a Eslovenia alguna vez :) Os dejamos aquí un adelanto... Semana de los restaurantes en Eslovenia


































































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